Siempre hay días buenos y malos. Usualmente los buenos pasan rápido y los malos parecen eternos.
Hoy te extraño. Más que otros días. Extraño poder abrazarte, saber que estás a 15 minutos de mi casa, que el fin de semana me espera con tus besos.
Hoy te extraño y me acuerdo de la locura que estoy haciendo. Que me he propuesto retarme a mí misma, a mis manías y malas costumbres. A dejar fluir las cosas, a terminar de entender que no puedo controlar todo y eso está bien.
Hoy quiero tenerte a mi lado y decirte cuánto te extraño y que cada segundo que me desafía vale la pena porque de alguna manera te tengo.
Contigo en la distancia, estoy.
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