Yo siempre trato de ayudar a mis amigos más cercanos. Para mí son como una segunda familia, son importantes, los necesito. Por eso siempre trato de estar ahí para ellos. Sin embargo siempre se llega a un"breaking point".
Este breaking point puede ser visto de dos maneras diferentes. La primera es cuando el problema es TAN complicado que ya no sabes que hacer y no sabes como ayudar. Te sientes mal por esa persona por el momento tan difícil que está viviendo y, en parte, por ti porque te sientes inútil e impotente.Hablas con esa persona, le dices que te sientes mal por no poder aportar de alguna manera en que lo que le sucede, cambie.
Y aquí es donde aparece la segunda manera del breaking point: cuando la persona del problema se engríe. Si, cuando le das demasiada atención a alguien se engríe, se hace de rogar para hablar, se hace la víctima, pone ojos de carnero degollado. Entonces, qué pasa con el que trata de ayudar? Primero cae en el juego hasta que, luego, empieza a irritarse al punto que el breaking point es mas boiling point.
Me ha sucedido, hace unos 10 minutos en realidad, y creo que lo mejor es respirar hondo, despejar la mente de palabras fuertes y quizá no oportunas o derrepente escribir un blogpost (como yo ahora). Así, hacerle ver a esa otra persona que, sin importar lo que puedas estar haciendo, estarás hay para ella/el, que puede confiar en que lo vas a escuchar (o leer si es por fb chat) y que tratarás de ayudarlo siempre y que no hay necesidad de ponerse en ningun plan.
No hay comentarios:
Publicar un comentario